martes, 24 de febrero de 2015

Tercera semana


Y casi sin darme cuenta, iniciaba la tercera semana de preparación al día siguiente de haber dado buena cuenta de la tirada larga que me canso bastante y tras una jarana nocturna de trabajo. Llegaba al lunes con el preaviso de ir a medio gas, pero el sabio Abas me mando a correr… y por dicho

Alli volvimos a encontrarnos un buen puñado de aficionados a los entrenamientos con bastante afluencia del grupo al Soto. Tras un breve calentamiento, el circuito del 4 mil nos puso a punto para unos momentos de tranquilidad y compadreo con la técnica de carrera y los progresivos, a lo que siguió una sucesión de series largas y cortas intercaladas. Aquel dia la compañía en mis ritmos fue la de Raúl, Álvaro y el profe Coletas. Las sensaciones fueron malas al principio, pues el ritmo era alto y solo podía ver como se marchaban en el inicio de todas las series, si bien, con el paso de los bloques mi mentalidad Diesel me hizo “minimizar la perdida” a pesar de llegar en todas las series el ultimo de la grupeta. Al final, no tan malas sensaciones como al inicio porque me encontré algo clavado, pero con un ritmo constante y conseguí terminar casi todos los bloques en tiempos parecidos.

Después de dos días duros (Domingo y Lunes) sumando casi 34 kilómetros, llegaba el merecido descanso y nuevamente el segundo día de especifico, que en esta ocasión hice por la zona de Miraflores, Alcorcón, Regordoño y PAU. El entrenamiento tras un calentamiento suave consistió en un Fartlek con intervalos decrecientes, con malas condiciones de tiempo y circuito.  De inicio buenas sensaciones, el ritmo fue bajo por culpa del viento y el perfil del camino y a pesar de ir dándole caña, no bajaba de lo que es el ritmo normal de rodaje. Tuve que esperar a un terreno favorable y que el viento bajase, para encontrar pasos mas vivos. Aquel dia recuerdo el ultimo bloque con especial dureza por lo largo que se hizo. Las sensaciones después de este dia fueron algo mejores sobre todo por la capacidad de reacción de las piernas, aunque cuando comprobé los cronos, cambié de opinión: no fueron cambios rápidos

Antes del plato fuerte de la semana, se nos recomendó activamente hacer un rodaje intermedio a ritmo suave. Las cuentas no salían: no encontraba el día apropiado para encajar este entreno, después de llevar una kilometrada importante en los días anteriores, veía difícil salir a rodar más de una hora y mucho menos hacerlo a ritmo vivo. Finalmente amaneció un jueves radiante y sin una brizna de viento, lo cual hizo especialmente atractiva la mañana. Cargado con buena música arranque sin objetivos claros ni ritmos planeados, con dirección a Moraleja de Enmedio con la única intención de disfrutar corriendo. En el primer tramo de entreno me di cuenta que tenia fuerza a pesar de tener un perfil ascendente (se empieza a notar la pequeña inercia de los entrenamientos del sadismo…), pero intenté contener la euforia de cara a intentar tener más recorrido esa mañana. La segunda parte del entreno fue muy cómoda, rodando por tierras muy llanas camino de Moraleja y cada kilometro me veía un puntito mejor que el anterior. La parte dura vendría al final, donde nuevamente me junte en poco menos de 24 horas con casi 29 kilómetros recorridos y fue en ese momento cuando hubo que tirar de entrenamiento mental (con mucho cansancio y hambre y eso sí, ya sin ritmo), para poder terminar el rodaje, dentro de los objetivos.

El último día tendría como objetivo el plato fuerte de la semana: tres bloques de series largas que de antemano, nos avisaron que tendrían que ser en progresión y con mucho cuidado de no forzar más de la cuenta. Este día entrene en el camino de Arroyomolinos (al cual tengo un poco abandonado). Fue una jornada protagonizada por un sol radiante y nuevamente un viento que soplaba de norte a sur, y llevaría de cara en todos los tramos de subida. Los ritmos fueron únicamente apropiados, sin alegrías ni excesos: perdí mucho tiempo en la subida y no encontré mucha capacidad de reacción para controlar el tiempo. El final del entreno fue con dolor en las piernas y con los tiempos un poquito desmadrados, pero contento por la sensación global y la buena kilometrada que conseguí.

La percepción final de esta semana es favorable: es cierto, aun no llego a  ritmos en los que me encuentre cómodo y rápido a la vez, estoy lejos de donde quiero llegar, pero si ha existido una cosa que me costaba encontrar últimamente que es la capacidad de reacción rodando. Por el contrario, sigo estando clavado y sin mejorar mi zancada, lo cual se que todavía me penaliza bastante. Tampoco ando sobrado de fiabilidad mas allá de la hora y cuarto de rodaje y he olvidado un poco la mentalidad de hacer estrategia de entrenamiento (claro, antes rodaba y me tenía que mentalizar para terminar el entreno, ahora con las series se que antes o después tendré un respiro). Pero esto de momento no me obsesiona, confió en el método y sobre todo disfruto de la compañía de los entrenamientos… eso me vale, todo lo demás será bienvenido.

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