Y casi sin darme cuenta, iniciaba
la tercera semana de preparación al día siguiente de haber dado buena cuenta de
la tirada larga que me canso bastante y tras una jarana nocturna de trabajo.
Llegaba al lunes con el preaviso de ir a medio gas, pero el sabio Abas me mando
a correr… y por dicho
Alli volvimos a encontrarnos un
buen puñado de aficionados a los entrenamientos con bastante afluencia del
grupo al Soto. Tras un breve calentamiento, el circuito del 4 mil nos puso a
punto para unos momentos de tranquilidad y compadreo con la técnica de carrera
y los progresivos, a lo que siguió una sucesión de series largas y cortas
intercaladas. Aquel dia la compañía en mis ritmos fue la de Raúl, Álvaro y el
profe Coletas. Las sensaciones fueron malas al principio, pues el ritmo era
alto y solo podía ver como se marchaban en el inicio de todas las series, si
bien, con el paso de los bloques mi mentalidad Diesel me hizo “minimizar la
perdida” a pesar de llegar en todas las series el ultimo de la grupeta. Al
final, no tan malas sensaciones como al inicio porque me encontré algo clavado,
pero con un ritmo constante y conseguí terminar casi todos los bloques en
tiempos parecidos.
Después de dos días duros
(Domingo y Lunes) sumando casi 34 kilómetros, llegaba el merecido descanso y
nuevamente el segundo día de especifico, que en esta ocasión hice por la zona
de Miraflores, Alcorcón, Regordoño y PAU. El entrenamiento tras un
calentamiento suave consistió en un Fartlek con intervalos decrecientes, con
malas condiciones de tiempo y circuito. De inicio buenas sensaciones, el ritmo fue
bajo por culpa del viento y el perfil del camino y a pesar de ir dándole caña,
no bajaba de lo que es el ritmo normal de rodaje. Tuve que esperar a un terreno
favorable y que el viento bajase, para encontrar pasos mas vivos. Aquel dia
recuerdo el ultimo bloque con especial dureza por lo largo que se hizo. Las
sensaciones después de este dia fueron algo mejores sobre todo por la capacidad
de reacción de las piernas, aunque cuando comprobé los cronos, cambié de opinión:
no fueron cambios rápidos
El último día tendría como
objetivo el plato fuerte de la semana: tres bloques de series largas que de
antemano, nos avisaron que tendrían que ser en progresión y con mucho cuidado
de no forzar más de la cuenta. Este día entrene en el camino de Arroyomolinos
(al cual tengo un poco abandonado). Fue una jornada protagonizada por un sol
radiante y nuevamente un viento que soplaba de norte a sur, y llevaría de cara
en todos los tramos de subida. Los ritmos fueron únicamente apropiados, sin alegrías
ni excesos: perdí mucho tiempo en la subida y no encontré mucha capacidad de reacción
para controlar el tiempo. El final del entreno fue con dolor en las piernas y
con los tiempos un poquito desmadrados, pero contento por la sensación global y
la buena kilometrada que conseguí.
La percepción final de esta
semana es favorable: es cierto, aun no llego a ritmos en los que me encuentre cómodo y rápido
a la vez, estoy lejos de donde quiero llegar, pero si ha existido una cosa que
me costaba encontrar últimamente que es la capacidad de reacción rodando. Por
el contrario, sigo estando clavado y sin mejorar mi zancada, lo cual se que todavía
me penaliza bastante. Tampoco ando sobrado de fiabilidad mas allá de la hora y
cuarto de rodaje y he olvidado un poco la mentalidad de hacer estrategia de
entrenamiento (claro, antes rodaba y me tenía que mentalizar para terminar el
entreno, ahora con las series se que antes o después tendré un respiro). Pero
esto de momento no me obsesiona, confió en el método y sobre todo disfruto de
la compañía de los entrenamientos… eso me vale, todo lo demás será bienvenido.
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